Odio a la gente que dice una cosa y después hace otra. No entiendo con qué sentido lo hace y más si es gente que te rodea constantemente y que hay extrema confianza, porque aún siendo así la gente se hace la boluda haciéndonos creer una algo, cuando en realidad ese algo no existe. Me rompe soberanamente las pelotas dios dios dios y dios.